Nuestra historia

Una nueva vida que empezó en Val d’Orcia

Terre di Giorgio nació en abril de 2019, durante un viaje de Alberto y Maja a Val d’Orcia. Lo que iba a ser una estancia se convirtió en un encuentro que les cambiaría la vida: con el paisaje, con la cultura rural y con una manera más auténtica de vivir el paso del tiempo.

Alberto Giorgio y Maja con gorras de Terre di Giorgio en un evento dedicado al vino
Alberto Giorgio, Terre di Giorgio

Alberto creció en Calabria, entre los estudios, el deporte y los días al aire libre. Su formación como ingeniero le enseñó el valor del método, la investigación y la innovación; la tierra le hizo redescubrir la paciencia, la experiencia y los gestos transmitidos de generación en generación. De ese encuentro nace la visión de Terre di Giorgio: una finca que une los conocimientos de hoy con la tradición, sin perder el trato cercano de una pequeña empresa agrícola familiar.

Hoy cultivamos unas 120 hectáreas en el municipio de Castiglione d’Orcia, en el paisaje de Val d’Orcia, declarado patrimonio mundial por la UNESCO. Viñedos, olivares, campos de cultivo, pastos y bosques forman un ecosistema que cuidamos con métodos ecológicos, buscando cada día calidad, equilibrio y respeto por el territorio.

De nuestros campos nacen los vinos CALUS y DIANA, el aceite de oliva virgen extra ecológico CALUS, la grappa, el azafrán y los ingredientes que llegan a la cocina del restaurante. En estas mismas tierras recibimos a los huéspedes de Terre di Giorgio – Villa la Palazzetta, donde el alojamiento, la mesa y el paisaje forman parte de una misma experiencia.

La historia de estas tierras nos acompaña. Nuestro trabajo mira al futuro: queremos cuidar Val d’Orcia, producir de forma responsable y ofrecer a quienes nos visitan un encuentro auténtico con el campo toscano.

Terre di Giorgio es nuestro proyecto de familia. Lo compartimos con las personas que trabajan a nuestro lado y con Ares, Charlie y Zoe, compañeros inseparables de la vida en la finca.

Ares
Charlie
Zoe

Bienvenidos a nuestras tierras.
Alberto y Maja